FLANDERS RECORDER QUARTET Embajadores de la flauta dulce  
 
El cuarteto Flanders Recorder Quartet fue fundado en 1987 y hoy forma parte de los mejores conjuntos de música antigua a nivel mundial. En 1990 el conjunto ganó el premio mayor en el prestigioso concurso “Musica Antiqua” en Brujas, lo que marcó el inicio de una carrera internacional espléndida.

Gracias a miles de actuaciones por los cinco continentes, el cuarteto se ha ganado una reputación insuperable por sus conciertos emocionantes y variados.

Pasaron por las salas de concierto más famosas del mundo: el Concertgebouw (Amsterdam), el Opera City (Tokio), el Phoenix Hall (Osaka), el Cloisters and Frick Museum (Nueva York) y el Spivey Hall (Atlanta), para mencionar sólo algunas. Muchas veces el conjunto hace representaciones en los grandes festivales de música antigua por todo el mundo: de Helsinki, París, Ginebra, Salzburgo y Eslovenia hasta Ciudad de México, Boston, Vancouver, Melbourne y muchos otros lugares…
 

Muchos de los discos del Flanders Recorder Quartet son grabados y distribuidos por casas discográficas importantes como Deutsche Grammophon y Harmonia Mundi. Desde 1997 trabaja en colaboración de con el sello francés Opus 111, lo que hasta se ha concretado en la grabación de los discos “Armonia di Flauti”, “Bassano” y “Magic”. Han recibido numerosos premios y siempre son recibidos con críticas elogiosas por su programación atrevida y única, su estilo expresivo y virtuoso y su sonido excepcionalmente afinado. Así opinan los críticos de prensa de todas partes del mundo: la revista The American Recorder Magazine describe el conjunto de la siguiente manera: “The Flanders Recorder Quartet ha ganado concursos, ha tocado conciertos y ha grabado discos como lo hacen los mejores cuartetos de cuerdas.”

El Flanders Recorder Quartet revaloriza la flauta dulce, un instrumento que cayó en el olvido a lo largo de los últimos dos siglos. El conjunto toca una gran variedad de más de cien flautas, desde la flauta sopranino hasta la gran flauta baja. Gracias a esta variedad de instrumentos que va acompañada con las interpretaciones virtuosas dentro de una programación variada, el cuarteto hace de cada concierto un espectáculo inolvidable. La colección incluye un gran abanico de flautas originales y de copias hechas por los constructores de flauta más importantes, entre ellas las copias de Adrian Brown según una serie de flautas de Virdung (1511) y diez copias de flautas dulces “Bassano”, originariamente poseídas y tocadas por Henry VIII (fueron Bob Marvin y Adriana Breukink los que las copiaron especialmente para el conjunto). El conjunto también dispone de una gran flauta baja poco común de la época barroca que mide 2,30 metros, diseñada y construida por Friedrich von Huene. Una colección valiosa que reúne tantos instrumentos raros, incluyendo piezas únicas, no sólo ofrece al aficionado un sonido extraordinario, sino que también permite al conjunto revalorizar de manera excelente la flauta dulce.

El Flanders Recorder Quartet actúa como director artístico de festivales de flauta dulce en Malinas (Bélgica), Cape Town (África del Sur) y Austin (Texas, EEUU). A los carismáticos miembros del cuarteto les apasiona la pedagogía: con entusiasmo contagioso, los músicos organizan sesiones de demostración atractivas y dan masters persuasivos en los cuales no tienen miedo de combinar composiciones antiguas con composiciones contemporáneas. Uno de los resultados de sus actividades pedagógicas es la publicación del libro The Finishing Touch of Ensemble Playing (Alamire Editions, 2000) de Bart Spanhove, miembro del conjunto.

Más de 40 composiciones nuevas han sido dedicadas al Flanders Recorder Quartet y muchos arreglos de los miembros del cuarteto (como su interpretación de Las cuatro estaciones de Vivaldi) fueron elogiados por la prensa, el público y los jurados internacionales.